Resultados
Qué cambia en tu sala de tintas.
No es una lista de funciones. Es lo que se nota en la operación cuando el cálculo, las fórmulas, los consumos y las devoluciones dejan de vivir en planillas separadas.
01
Sabes cuánto fabricar antes de fabricarlo
La cantidad sale del trabajo mismo — el producto, la superficie que lleva tinta y el rendimiento medido de cada color— y no de una estimación al ojo. El colorista recibe un número, no una conversación.
Menos sobreproducción, menos parar máquina por faltante
02
El rendimiento se corrige solo con lo que devuelve la máquina
Cada devolución de tinta buena es un dato: si sobró de más, el sistema lo nota y propone ajustar. El cálculo del mes que viene es mejor que el de este mes, sin que nadie tenga que acordarse de corregirlo.
El sistema aprende de tu propia operación
03
La tinta que sobra vuelve a servir, y sabes cuánto te ahorró
El rezago deja de ser un tarro sin dueño en una repisa: queda registrado, disponible para la próxima orden que use ese color, y valorizado. A fin de mes el reporte dice cuántos kilos se reutilizaron y cuánto significó en pesos.
Deja de comprarse tinta que ya estaba en bodega
04
Cada kilo tiene nombre y apellido
Escribes el número de orden —o escaneas la etiqueta— y aparece qué se fabricó, con qué insumos, de qué lote, cuánto volvió y cuánto se ocupó. Si esa tinta llevaba rezago, la orden de la que vino también es consultable, y así hacia atrás hasta la primera tinta virgen.
Un reclamo de color se responde con datos, no con memoria
05
Lo que sabe el colorista deja de irse con él
Cada color guarda sus anotaciones —qué se corrigió, qué pidió el cliente, con qué hay que tener cuidado— con fecha y autor. Cuando ese color vuelve a fabricarse, el aviso aparece antes de preparar, no después del reclamo.
El oficio queda en la empresa
06
El cierre de mes sale del sistema
Kilos fabricados, rezago reutilizado, ahorro, tinta botada y el consumo por insumo salen en un Excel con los filtros que elijas. Nadie arma la planilla a mano el último día del mes.
El dato para negociar con el proveedor, ya listo